domingo 20 de diciembre de 2009

Feliz Navidad!.-

Que la magia de la Navidad perdure en cada corazón.
Mis mejores deseos para una FELIZ NAVIDAD!
Lili.-

El clavel.-

Un Rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se dejaban morir.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
El Rey miró al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.

Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.

La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, la única que florecía más fresca que nunca. El Clavel lucía hermoso bajo el sol.

El Rey le preguntó: Cómo es que creces tan saludable y feliz en medio de este jardín mustio y sombrío?.

El Clavel contestó: "Quizás sea porque siempre supuse que, cuando me plantaste, querías claveles. Si hubieras querido un Roble, lo hubieras plantado. Entonces me dije: Intentaré ser Clavel de la mejor manera que pueda y heme aquí, el más hermoso y bello clavel de tu jardín".

Así a veces nos pasa a nosotros...

Vivimos marchitándonos; en nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los demás...

Si yo fuera, si yo pudiera, si mi vida fuera...

Siempre conjugando un futuro incierto, en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo y voluntario.

Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos o vivir amargados por lo que no tenemos o no podemos ser.



Vuela!.-

Cree y Sentí en cada minuto de tu vida, dejá que tu alma "vuele libre" por los jardines hermosos de la confianza en algo o alguien, ajeno o quizás vos mismo. Tu alma desea estar libre!

Cerrá los ojos por algunos minutos y dejá tus pensamientos volar por sitios de amor.

No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.

Nuestras faltas de hoy también son las alegrías de mañana.

Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo Sol se va cada noche para renacer al día siguiente... No te quedes en el medio del camino. . .

martes 1 de diciembre de 2009

El Hada que perdió su varita.-

Hace no tanto tiempo como podríamos imaginar en una historia de estas características, una pequeña y encantadora hada de esas que todavía siguen existiendo a pesar de que cada vez menos gente crea en ellas (a veces incluso ellas mismas ignoran que lo son!), paseaba por los bosques cercanos a su casa. Era un hada pequeña, con cierto aspecto frágil, vestida con una de esas telas vaporosas que parecen juguetear con el aire permanentemente, en ese vuelo continuo.

Y en la mano izquierda llevaba una varita, una de esas varitas como las de los cuentos antiguos, con una estrella en la punta que brillaba dejando una pequeña estela de chispas doradas.

En su paseo por el bosque, reparó en un sendero que no había visto antes, y como a nuestra pequeña hada le encantaba descubrir cosas nuevas, sabores desconocidos, lugares que la sorprendieran, lo siguió, eso sí, siempre iluminando el camino con su pequeña varita.

Ya en un lugar del bosque al que nunca había accedido reparó en unos arbustos que se movían. Pensó que tal vez hubiera un animal herido, una pequeña ardilla, algún conejo, así que se acercó despacio, para no asustarle. De repente, de un salto, la criatura se colocó delante del matorral, así que fue nuestra hada quien soltó un pequeño grito de sorpresa.

Pero qué clase de criatura era?. Era una personita, de eso no cabía duda... Con la altura de un niño, pero con barba y cara de haber vivido mucho, arrugas y hasta patas de gallo, como si hubiera sonreído mucho a lo largo de su vida. Además era bastante gordito, casi redondito, porque la cintura parecía algo mayor que el resto del cuerpo, y llevaba un gran cinturón con un adorno muy trabajado en el medio.

- Por qué me miras con esa cara de extrañeza? - dijo el enano, con una voz sorprendentemente más jovial de lo que cabría suponer.

- No soy ninguno bicho raro, es obvio que soy un enano!. De hecho, ejem... No soy "un enano", soy el Enanito Gordinflón. No has oído hablar de mí?.

El hada vio que el enano estaba tan ilusionado, casi orgulloso, que le respondió que sí, que claro que había oído hablar de él (de hecho, tal vez en alguna de las historias que le contaba su mamá cuando era un hada chiquita que no podía dormir por las noches), pero que no se esperaba encontrarle y se había sorprendido. Y aclarado esto, el enano invitó al hada a recorrer su bosque, diciéndole que no había anfitrión como él para descubrir las maravillas que escondían esos parajes.

Así pasaron la tarde entera, corriendo por los prados, esquivando los árboles, escondiéndose tras las rocas, entre matorrales, riendo, saltando, dejándose fluir. El hada encontró animales que nunca había visto, presenció el nacimiento de un cervatillo y también le enseñó al enano maravillas que ella podía hacer con su varita, como crear un arco iris de la nada o un puente imaginario que les permitiera cruzar barrancos. Era curioso observar cómo, a pesar de tanta carrera y tanto brinco, el hada siempre sostenía con firmeza su varita, y cómo la estrella nunca dejaba de brillar.

Algo fatigados de tanto juego, llegaron a un río caudaloso pero con una especie de camino de piedras por donde se podía cruzar. El enanito propuso pasar al otro lado y empezó a dar pequeños brincos de piedra en piedra mientras tarareaba una cancioncilla.

El hada le siguió sin problema, hasta que en la última piedra un pequeño resbalón por poco la hizo caer, y seguramente así hubiera sido si el enanito no hubiera alargado una mano para sostenerla. Pero, Ay!, al agarrarse al enano con ambas manos el hada soltó la varita, que cayó al agua y que al instante se perdió entre la corriente.

El hada miró las aguas del río primero incrédula, luego asustada y luego con una inmensa tristeza. Incluso hizo ademán de arrojarse al río en pos de su varita, pero el enano (que sería enano, pero con una fuerza que ya quisieran para sí muchos humanos) la retuvo.

- Déjame!. Es mi varita!. Debo recuperarla! - casi gimió el hada.

- Pero no seas tonta, niña... No ves que ya estará lejos?. Mira, algo más allá este río acaba en una cascada que cae formando un lago inmenso que a su vez se bifurca en varios brazos que tras recorrer cierta distancia, acaban en el mar... Cómo crees que podrías encontrarla? .

El hada se sentó en una roca a la orilla del río, había perdido toda su sonrisa y su vitalidad, parecía deshecha.

- Y qué voy a hacer ahora?. Yo no soy nada sin mi varita... Dónde se ha visto un hada sin ella?. Cómo curaré a los animales que me pidan ayuda?. Cómo podré volar si me hace falta?. Sin mi varita no soy nada, no soy nadie...

- Pero, cómo?. Aún no lo has descubierto? - preguntó el enano asombrado, a la vez que casi se echaba a reír.

El hada, pensando que además el enanito se burlaba de ella, escondió la cabeza entre sus piernas, sollozando.

- Vamos, niña, vamos... No me estoy riendo de ti, claro que no... Sólo me sorprende que siguieras creyendo que tu poder estaba en tu varita... Tu poder está en ti, dentro, lo llevas contigo hagas lo que hagas, con varita o sin ella!. Pues por eso eres un hada, sino serías simplemente alguien con una varita mágica, no?. Pero no, cielo, tú eres un hada, de esas que quedan poquitas, de esas que llevan dentro, en el corazón, su fuerza y su poder.

El enano le secó las lágrimas al hada, que le miraba sin entender todavía.

- A ver, piensa en algo para lo que normalmente necesitarías la varita - la animó el enanito.

- No sé... Para volar, cómo volaré sin mi varita? - preguntó el hada, de nuevo casi a punto de echarse a llorar.

- Simplemente deséalo, deséalo y hazlo nacer desde tu corazón... Acaso crees que cuando curabas a esos animales heridos era esa estrella lo que les ayudaba y no tu deseo sincero de verles restablecidos?.

Era tal la seguridad con la que hablaba el enano que el hada casi empezaba a dudar. Pero era tan extraño... Toda una vida creyendo que su varita le daba poderes, y ahora resultaba que el poder lo había llevado dentro siempre?. Aún así, todavía incrédula, cerró los ojos y se imaginó volando, pensó "quiero volar, quiero volar", y abrió los ojos. Ahí seguía, con los pies en la tierra al lado del enano. Claro, sabía que necesitaba su varita...

- No basta con que lo desees sin creerlo, niña... Debes creer en ti, en tu fuerza, en el poder de tu corazón. Sólo así se cumplen los deseos.

Así que nuestro hada volvió a cerrar los ojos, a imaginarse volando... Y aunque le resultaba difícil de creer, en un momento dado pensó: "Y por qué no?. Al fin y al cabo, soy un Hada...".

Y fue cruzar su mente este pensamiento y sentir cómo sus pies se separaban de la tierra, cómo su cuerpecito ligero y frágil se elevaba, y efectivamente, al abrir los ojos estaba sobrevolando al enano... Y sin ninguna varita por medio.

El hada no sabía cómo agradecerle al enano lo que le acababa de enseñar, pero el enano se negó a recibir regalo alguno, diciéndole que ya le había regalado su compañía durante todo el día que habían pasado juntos, riendo y charlando, y que ver su sonrisa había sido más regalo del que podía esperar. Y que al fin y al cabo, no le había dado al hada nada que ella no tuviera dentro... Sólo no había sabido mirar al lugar adecuado.
Y es que son tantas las veces que basta con mirarnos dentro y desear con fuerza...




Una Promesa personal.-

Prometete a tí mismo...
Ser tan fuerte que nada pueda turbar la paz de tu mente.
Hablar a todos de salud, felicidad y prosperidad.
Hacer que los demás sientan que hay algo bueno en ellos.
Mirar siempre el lado luminoso de las csas.
Hacer que tu optimismo se realice.
Pensar sólo en lo mejor y esperar sólo lo mejor.
Ser tan entusiasta del éxito de tu amigo como del tuyo propio.
Olvidar los errores del pasado.
Luchar por las grandes consecuencias del futuro.
Sonreír siempre, y que tu sonrisa sea para todos.
Ser suficientemente tolerante, firme y generoso para combatir la pesadumbre, la pasión y el miedo.
Y suficientemente feliz para no permitir la presencia de la inquietud...


Podés hacer Magia.-


Tus pensamientos se transforman en tu realidad.

Todo comportamiento proviene de los pensamientos que le precedieron.

Todo logro, grande o pequeño, comienza con un pensamiento, con una visión.

Controlando tus propios pensamientos y enfocándolos en un conjunto de metas determinadas y específicas, habrás tomado absoluto control de tu vida.

Desde el preciso instante en que comiences a visualizar tu propio futuro, dejarás de ser una víctima de tus circunstancias.

Nadie puede influir en tus pensamientos a menos que tú lo permitas.

Nadie másque tú puede controlar tus pensamientos.

Selecciona cuidadosamente las personas que tendrán influencia sobre tus pensamientos.

Rodéate de aquellos cuya estructura mental sea positiva, responsable, inteligente y con la mente abierta.

La persona que eres en tu interior determina la persona en la que te conviertes en el exterior.

Tu mente, tu cuerpo y todo el mundo que te rodea, están pidiendo a gritos una dirección, esperando ser moldeados y guiados por tus pensamientos; esperando poder ponerlos de manifiesto.

Piensa en la persona en la que deseas convertirte, porque te convertirás en la persona en la que estás pensando.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Louise L. Hay .-


Merezco amor...

Que el amor entre en mi interior.

No tienes que ganarte el amor,
como no tienes que ganarte el derecho a respirar.

Tienes derecho a respirar porque existes
Tienes derecho al amor porque existes.

Eso es todo lo que necesitas saber.

Mereces tu propio amor.

No permitas que los que amas,
las opiniones negativas de la sociedad
o los prejuicios de la gente
te hagan pensar que no te lo mereces.

La realidad de tu ser es que mereces amor.

Acéptalo y sábelo.

Cuando realmente lo hayas logrado,
encontrarás que la gente te trata
como a una persona que merece amor.